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El Dr. Roberto Assagioli (1888-1974), psiquiatra italiano contemporáneo de Freud y Jung, y pionero del Psicoanálisis en su país, fue el primero en formular la teoría y la práctica de la Psicosíntesis. Una de las aportaciones principales del Dr. Assagioli fue la de renunciar a la creencia de que el ser humano estuviera dirigido únicamente por el Inconsciente, tal y como lo había definido Freud, es decir, por el espacio de la psique humana donde residen los recuerdos, impulsos, instintos y deseos más reprimidos del individuo, incompatibles con el contenido de su conciencia.

Si bien no puede negarse que exista este “sótano” en el ser humano, para Assagioli era igualmente importante comprender que también existía una “azotea”, es decir un Inconsciente Superior o Superconsciente, donde residen nuestros impulsos más elevados como la intuición, la fuerza, el amor altruista, la voluntad, la acción humanitaria, la inspiración artística, la comprensión espiritual y filosófica, y el deseo de darle significado y propósito a la vida – todo lo cual puede estar tan reprimido como el contenido del Inconsciente y hacer igualmente daño – en este caso porque la consecuencia es una vida menos plena.

El siguiente diagrama, conocido cariñosamente como “el óvalo de Assagioli” presenta el mapa de la psique humana según la Psicosíntesis.

La zona roja número 1 representa al Inconsciente Inferior y la azul número 3 al Superconsciente, ya definidos.

Entre ellas estaría el Inconsciente Medio (2), o lo que Freud había llamado el Pre-consciente, la zona de la psique donde el material no está tan reprimido como en el Inconsciente y puede surgir a la conciencia en momentos determinados. Dentro de este Inconsciente Medio estaría el Campo de la Conciencia (4), donde reside aquello de lo que nos damos cuenta de manera cotidiana mediante nuestra percepción ordinaria.

El organizador de este Campo de Conciencia es el Yo Consciente (5), que opera en ella a través de su percepción y su voluntad – éste es el centro de nuestra personalidad. Por encima del Superconsciente, estaría el Yo Superior (6), organizador de la experiencia transpersonal, y en contacto con las cualidades del Superconsciente.

También podríamos llamarlo el Ser Superior, pues refleja la influencia en Assagioli de la filosofía oriental (en especial, Vedanta) y la convicción de que este Yo es el Ser (Atman) del que habla el Yoga, un centro unificador por excelencia, nuestra esencia más profunda, y por tanto eterna, inamovible y objetiva – manifestación pura de la energía universal.

Por último, la zona número 7 sería el Inconsciente Colectivo tal y como lo definió Jung, o el espacio de la psique que guarda de manera inconsciente las experiencias arquetipo universales, el conocimiento común a toda la humanidad.

Como es de esperar de todo diagrama o mapa, es un mero símbolo, y sus partes están separadas por líneas interrumpidas, indicando así la permeabilidad de la conciencia. La aportación del Dr. Assagioli fue desarrollar una visión filosófica y una práctica terapéutica encaminadas a que el ser humano pueda integrar y armonizar en su personalidad consciente el contenido de su Inconsciente inferior (Síntesis personal) al tiempo que manifestando en la vida cotidiana el contenido del Superconsciente (Síntesis transpersonal).

Síntesis Personal

El Yo Consciente o Yo Personal es el centro de nuestra identidad personal y su organizador, independiente de los elementos que componen nuestra personalidad. En Psicosíntesis se dice que este Yo es como el director de una orquesta. Sin él, los diferentes músicos (componentes de la personalidad) ejecutarían una pieza de música según su propia interpretación. Sin embargo, el liderazgo de un director resulta imprescindible para la integración de todos los instrumentos en una única voz.

Sus funciones principales son dos: la percepción-conciencia, con la que reconoce los varios aspectos de la personalidad, y la voluntad, con la que los reorganiza e integra. En este caso, la conciencia se entiende como una percepción clara e imperturbable, libre de los patrones, tendencias o auto-justificaciones de la personalidad. La expresión más directa del Yo desde ese espacio de claridad imperturbable – equivalente al observador de la filosofía del Yoga – es la voluntad, entendida como libertad de elección, responsabilidad personal, poder de decisión, y la habilidad de regular y dirigir las funciones de la personalidad.

1. Sensación
2. Emociones-sentimientos
3. Impulsos y deseos
4. Imaginación
5. Pensamiento
6. Intuición
7. Voluntad
8. Núcleo: Yo personal

Actuar desde la percepción y voluntad claras de este Yo no es fácil, por supuesto, pues nuestra personalidad está fragmentada en varias subpersonalidades, marcadas por el contenido del Inconsciente Inferior: represión de sentimientos, miedos, frustraciones no expresadas, repetición de mecanismos de defensa del pasado que ya resultan inservibles, etc. Cuando el Yo está falsamente identificado con alguna o varias de ellas, ha perdido ya su percepción clara y su voluntad.

Las técnicas de la Psicosíntesis nos ayudan a explorar todas estas subpersonalidades, a entender qué propósito tienen, cómo nos ayudan y cómo nos limitan, y, sobre todo, a integrarlas y armonizarlas bajo la dirección del Yo personal de conciencia y voluntad, para que así no nos afecten desde el Inconsciente .


El Yo personal tiene otras funciones, como indica este segundo diagrama, entre ellas las emociones, la intuición, y la imaginación. Desde la conciencia y la voluntad, se exploran y se da voz a todas ellas, para así enriquecer la personalidad.


Síntesis transpersonal

A menudo, los seres humanos nos vemos involucrados en lo que se conoce como una “crisis existencial”, en la que nos preguntamos sobre el propósito y el significado de la vida. Desde el punto de vista de la Psicosíntesis, esta crisis tiene lugar porque la energía del Superconsciente está alcanzando de alguna manera el Campo de la Conciencia, y demandando, por así decirlo, la atención del Yo personal. También puede suceder que una experiencia de despertar espiritual – ya sea brusca y repentina, o escalonada y prolongada en el tiempo – haga que esta infusión de energía se haga más evidente. De cualquiera de las dos formas, esta nueva energía superconsciente en el Campo de la Conciencia pone de relieve las contradicciones que hay entre el contenido del Superconsciente y el de la conciencia ordinaria, y hace que el Yo personal se debata sin aparente solución entre la identificación con algún elemento de su personalidad y la identificación con los valores del Ser Superior. De ahí las crisis espirituales y el sufrimiento que conlleva este despertar, porque nos lleva a vivir a fondo estas polaridades.

Una crisis no resuelta puede llevar a la negación total de la experiencia espiritual (lo que Abraham Maslow llamó la “represión de lo sublime”) y, con ello, al abandono de la promesa de una vida más plena, o a una alteración profunda de la personalidad (que se queda estancada en la polaridad, o, peor aún, en uno de los extremos).

Si la energía superconsciente fuera tan fuerte que pudiera romper las barreras de la personalidad y evitar esta crisis mediante una auto-realización inmediata (es decir, si la experiencia espiritual fuera de Iluminación espontánea y total), no habría crisis. La realidad, sin embargo, es que esta clase de iluminación sucede en muy pocas ocasiones y que la mayoría de los seres humanos sufren las consecuencias de vivir en la polaridad ya mencionada. Por ello, la Psicosíntesis ofrece una manera de re-orientar al Yo personal hacia la energía del Superconsciente de una manera gradual, progresiva, consciente y, sobre todo, guiada por la voluntad. Así, el objetivo es expandir nuestra percepción y la conciencia de quiénes somos y del mundo en que vivimos para incluir en ella los valores y las experiencias del Ser Superior, pero, eso sí, bien ancladas en la tierra para que puedan manifestarse en la vida cotidiana, bajo la dirección del director de orquesta, el Yo personal. Es por ello que la síntesis personal ya descrita es muy necesaria para poder sostener el desarrollo espiritual.

Si el Yo personal es un director de orquesta dirigiendo a todos los instrumentos de la personalidad para que ejecuten la misma música, el Ser Superior es el compositor de la sinfonía más perfecta que pueda ejecutar esta orquesta. Cualquier experiencia espiritual que se desarrolle sin la base de un Yo personal fuerte y estructurado, consciente de los elementos de su personalidad y capaz de integrarlos y armonizarlos para así sostener, integrar y manifestar la energía del Ser Superior sólo puede llevar a la crisis o a la negación de nuestras posibilidades.

 

Los métodos de la Psicosíntesis

La práctica de la Psicosíntesis ofrece un sinfín de técnicas – algunas ideadas por el mismo Assagioli, otras por sus discípulos inmediatos y otras por terapeutas más contemporáneos – tanto para el proceso de síntesis personal como para el de síntesis transpersonal, y para que el individuo vaya evolucionando en las dos dimensiones paralelamente y de manera equilibrada.

Estas técnicas se enmarcan en varias categorías. La Psicosíntesis es conocida por su uso de las visualizaciones para conectar tanto con la energía del Inconsciente Inferior como la del Superconsciente. Además de estas visualizaciones, la Psicosíntesis se apoya muy ampliamente en el uso de la escritura, el dibujo, la conciencia y expresión corporal, arte simbólico, escritura de un diario, el entrenamiento de la voluntad, el desarrollo de la imaginación y la intuición, la práctica de la meditación, etc.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta que lo importante no es seguir una técnica concreta, sino que l@s terapeutas estén abiertos a contactar con la necesidad del individuo o grupo con el que están trabajando, y a idear técnicas que puedan acoplarse a esas necesidades según las características concretas de las personas y de las situaciones vividas, o bien a no usar ninguna técnica en absoluto. 

La Psicosíntesis en el mundo

Desde sus orígenes en Italia, la Psicosíntesis se extendió por todo el mundo en los años sesenta y setenta. Actualmente, hay centros de Psicosíntesis en el Reino Unido, Irlanda, Francia, Suecia y Alemania, así como en varias ciudades de Estados Unidos y muchos países de América Latina.

Sorprendentemente, no hubo pioneros de la Psicosíntesis en España en esa época, aunque sí los hubo de otras terapias humanistas. Hoy día, hay apenas un puñado de profesionales españoles formados en el extranjero trabajando con la Psicosíntesis en nuestro país.

En Valencia puedes contactar con Charlo Altable en charoaltable@yahoo.es

 

CURSO DE CRECIMIENTO PERSONAL según la PSICOSINTESIS

Todos los seres humanos estamos caminando por la senda de la auto-realización. En ella vamos buscando desplegar cada vez más nuestro potencial humano y espiritual.

La Psicosíntesis es una escuela de Psicología humanista y transpersonal que nos puede ayudar a tomar conciencia de este proceso, a vivirlo con conciencia y voluntad, a entender sus etapas y superar sus retos.

Si crees que puedes hacer más para descubrir tu potencial humano, si te encuentras con obstáculos o retos en tu camino de evolución, si tienes inquietudes sobre tu crecimiento personal, o sientes que estás en un despertar espiritual o que lo has estado... deja que la Psicosíntesis te ayude a sostener el proceso. 

La Psicosíntesis nos ayuda a madurar y tener una personalidad integrada para así poder manifestar nuestro potencial en la vida cotidiana.

¿Qué temas trataremos en el curso?

Algunos temas que trataremos en el curso son: 

- Nuestras subpersonalidades: qué parte de nuestra personalidad domina cada situación en nuestra vida; cómo nos ayuda y cómo nos limita cada una de ellas, cómo podemos integrarlas.
- La relación entre nuestro cuerpo, mente y espíritu: qué necesidades tengo en cada aspecto, cómo las he atendido hasta hoy y qué puedo hacer a partir de ahora.
- La voluntad: cómo elijo el curso de mi desarrollo personal, cómo intervengo en este proceso, y cómo me responsabilizo de él.
- Mi Yo personal, centro de voluntad y de conciencia. 
- El valor de las crisis, el dolor y el sufrimiento.
- Mi Yo transpersonal: qué cualidades transpersonales están latentes en mí, cómo puedo hacerlas presentes e integrarlas en mi vida cotidiana.
- El modelo ideal: quién quiero llegar a ser.
- Meditación creativa: cómo puedo llegar a serlo.

Nuestra exploración será eminentemente práctica, usando las muchas herramientas de la Psicosíntesis, como meditaciones, visualizaciones, dibujos, trabajos manuales, escritura, cuentos, dinámicas grupales, etc.

¿Para quién es este curso?

Este curso está diseñado para toda persona que sienta la necesidad de comenzar o continuar su desarrollo personal, y que tenga inquietudes sobre su potencial humano y/o espiritual.
El objetivo es crear un entorno idóneo para la exploración individual y grupal, para lo cual son imprescindibles la coherencia, el compromiso y la estabilidad.